Trazos del ejercicio de la paciencia/Emmanuel Levinas
"La obra, en tanto que orientación absoluta del Mismo hacia el Otro, es como una juventud radical del impulso generoso. Se podría fijar su concepto con un término griego que, en su significación primera, indica el ejercicio de un oficio no sólo totalmente gratuito, sino que reclama también de parte de quien lo ejerce un gasto de fondos sin retribución: liturgia. Es indispensable alejar de ella, por el momento, toda significación tomada de una religión positiva cualquiera, aunque, en cierta medida, la idea de Dios deberá mostrar su huella al término de nuestro análisis. Por otra parte, obra sin remuneración, cuyo resultado no es descontado en el tiempo del Agente y sólo es asegurado por la paciencia, obra que se ejerce en el dominio completo y en la superación de mi tiempo, la liturgia no se alinea como culto junto a las "obras" y a la ética. Es la ética misma.
La relación que pareciera que se acaba de construir no se encuentra simplemente construida. La gratuidad total de la Acción -gratuidad distinta de la del juego- eleva nuestra época aunque los individuos puedan no estar a la altura de su grandeza -lo que acentúa el carácter libre de la orientación. Nuestra época no se define por el triunfo de la técnica por la técnica, así como no se define por el arte por el arte, ni tampoco por el nihilismo. Es acción para un mundo por venir, superación de su época -superación de sí que reclama la epifanía del Otro -tal es la esencia de la tesis que sostenemos en el presente trabajo. En la prisión de Bourassol, y en el fuerte de Pourtalet, Léon Blum terminaba un libro en el mes de diciembre de 1941. Allí escribe: "Trabajamos "en" el presente, no "para" el presente. Cuántas veces en las reuniones populares he repetido y comentado las palabras de Nietzsche: que el porvenir y las cosas más lejanas sean la regla de todos los días presentes." Qué importa la filosofía por la cual Léon Blum justifica esa fuerza extraña de trabajar, sin trabajar para el presente. La fuerza de su confianza no se puede comparar con la fuerza de su filosofía. ¡1941! -agujero en la historia- año en que todos los dioses visibles nos habían abandonado, en que Dios verdaderamente ha muerto o ha vuelto a su irrevelación. Un hombre en prisión continúa creyendo en un porvenir irrevelado e invita a trabajar en el presente por las cosas más lejanas, de las que el presente es un desmentido irrecusable. Hay una vulgaridad y una bajeza en una acción que sólo se concibe para lo inmediato, es decir, al fin de cuentas para nuestras vidas. Y hay una nobleza muy grande en la fuerza liberada de la opresión del presente. Actuar para cosas lejanas en el momento en que triunfaba el hitlerismo, en las horas sordas de esa noche sin horas -independientemente de toda evaluación de "fuerzas presentes"- es, sin duda, la cima de la nobleza."
Fragmento extraído de "Humanismo del otro hombre"/Siglo XXI Editores
¿Por qué recordamos? ¿por qué viene a nosotros -a nuestro recuerdo el poema de René Char: "A cada derrumbamiento de las pruebas, el poeta responde con una salva de porvenir"?
Otros títulos disponibles de Emmanuel Levinas:
Dificil Libertad.Editorial LILMOD-2008
Más allá del versículo.Editorial LILMOD-2006
Totalidad e Infinito. Editorial Sigueme
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada